¿Te cuesta vender?

Aprender a vender

A mi también me cuesta vender.

Por otra parte, descubrí que lo que más me cuesta es confiar. Y esto me parece un factor esencial al momento de las ventas.

Sé que hago todo y pongo el todo por el todo, es decir, una buena campaña, una idea estudiada, una idea bien ejecutada, un producto ideal para un cliente ideal.

Sin embargo, en lo que lanzo el proyecto me pongo todas las trabas mentales: no lo van a ver, no le va a gustar a nadie ¿y si no vendo? ¿y si no lo compran?

Esto me lleva a otra pregunta que me hizo despertar.

¿Quién rechaza primero mi producto, yo o mi cliente?

Si quieres resultados rápidos haciéndolo todo tú, lo siento, eso no va a suceder. Lo sé, porque yo he podido avanzar con apoyo y entrenamiento de gente que me guía.

Eso sí, si el negocio no está sólido en su totalidad, ni con el mejor equipo de asesores eso va a despegar en un mes. Tienes que darle buenas bases a tu negocio.

Aún con eso cada vez más ordenado, con aliados, asesores y un buen proyecto.

Tienes que darle tiempo, una verdad que no quieres oír.

Ana Lourdes Colina

Porque puede ser que, en tu caso, si te cuesta vender, no es porque tu idea sea mala, (que puede que tenga algún error).

No es que llegaste tarde o muy temprano a una tendencia.

No es que eres un fracaso o un fraude, ¡no, no lo eres! Es lógico que en el proceso de vender estés ansiosa y eso está bien.

Tomando en cuenta que sí tienes las herramientas y no estás tirando flechas.

Te encuentras en un terreno inseguro donde estás poniendo a prueba lo que sabes y no sabes a ciencia cierta, si eso traerá los resultados que estás buscando.

Quieres que funcione y así con presión porque quieres demostrar un punto, que puedes y que tienes talento.

Y aquí va mi conclusión de por qué te cuesta vender, no es que lo que hiciste no sirve, es que tú no dejas que arranque, eres tú la que lo rechaza.

Por ende, si tú rechazas primero, esa energía se transmite a quienes quieres atraer.

Las tajadas se fríen más rápido cuando no las ves.

En Venezuela, existe el chiste que cuando te toca freír tajadas y te quedas viendo se tardan una eternidad pero si te descuidas 2 segundos hasta se queman.

Así siento que somos nosotras con los proyectos en venta, estamos encima, esperando que algo se mueva y ni locas le damos la vuelta para no verlo.

Eso lo entiendo como falta de fe en la espera para que las cosas sucedan a su ritmo.

Si te cuesta vender, es porque también tiene que ver con un poco de merecimiento.

Sé y entiendo que hay contextos que no te dejan esperar tanto como comer, cubrir tus gastos mes a mes, la salud de tu familia.

Por eso, emprender sin un control seguro hasta un tiempo determinado, no es tan viable y vamos desconfiando si tomamos la mejor decisión de vivir de lo que amamos.

Si desconfías, pierdes.

Todo tiene su proceso y tú debes saber qué batalla elegir en cada uno de ellos.

No podemos comer ansías, o bueno, sí lo vas a hacer naturalmente, pero no es eso lo que te ayudará.

Lo que te ayudará a vender más es, confiar en lo que estás aprendiendo, aplicar 1 paso a la vez lo que sientes o sabes que necesites en el momento inmediato y creer en lo que hiciste, lo que tienes.

Tú rechazas tus ventas.

Soy yo la que en mi mente me repito tonterías que echan por tierra todo lo que construí.

Cada vez estoy más consciente que las ventas no se tratan solo de técnicas, se trata también de creer en ti y tener fe en tu proyecto, de saber que va a funcionar.

Por eso te comparto mi experiencia porque dentro del proceso técnico de vender, también incluyo más tiempo en confiar en mi, en el proyecto, en el cliente y que todo fluya, porque me lo merezco.

Voltea y deja que se quemen las tajadas.

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